Para algunos, ir de compras es un pasatiempo divertido de fin de semana. Para otros, es un recado rápido en la lista de cosas por hacer. Pero sin importar cómo compres, en línea o en una tienda física, es más que una simple transacción. Comprar conecta con algo más profundo.
He aquí por qué ir de compras es una parte tan satisfactoria (¡y a veces terapéutica!) de la vida moderna.
